El vicariato de Canadá

Publié le : 17 juillet 2015

Las Dominicas de Canadá.
Hace tres años, en este mes de julio de 2016 que las « Dominicas de Valleyfield » llegaron al Carrefour Providence. ¡Increíble, pero cierto ! Después de esto, tres de nuestras hermanas han muerto (Sor Estelle Grenon, Sor Marielle Daoust y Sor Germaine Courtou). Acompañadas por todas las comunidades de hermanas, hemos podido vivir después de su fallecimiento, una tarde de oración reconfortante y funerales llenos de espíritu dominicano.

En Carrefour Providence, la vida es agradable. Una bella capilla espaciosa reúne cada mañana, a más de una centena de religiosas para celebrar la misa. Después, en su habitación en Pavillon, las hermanas enfermas participan también en la celebración retransmitida por televisión y reciben la comunión gracias a las hermanas del equipo “Tarcicio”. La animación espiritual nos ofrece dos eucaristías cada día. Entre las dos eucaristías, el sacerdote está, generalmente, disponible para las hermanas que deseen conversar, recibir el sacramento de la reconciliación o el de la unción de enfermos. También se predican tres retiros cada año en la casa. En los tiempos fuertes del año litúrgico, nos ofrecen conferencias espirituales y celebraciones penitenciales muy bellas.

El servicio de sanidad asegura la presencia de tres médicos todos los días laborables y una enfermera a la que podemos acudir todos los días, las 24 horas del día, si tenemos necesidad. También tenemos acceso a un servicio de podiatría (podología). Los medicamentos nos los dan aquí mismo y todos los días laborables, un farmacéutico está a nuestra disposición. Además, un largo túnel nos conduce directamente al hospital del Sagrado Corazón. Tanto en verano como en invierno, en 15 minutos, podemos ir para una urgencia o una consulta. Una piscina cubierta, un local de fisioterapia y un gran parque ofrecen a quien lo desea la posibilidad de mantenerse en forma. Las comidas son variadas y la alimentación es simple pero muy buena.

¡Qué decir del “servicio de coquetería”1. Es suficiente bajar al sótano para llegar a la peluquería. En nuestro piso, diferentes tiendas de ropa son invitadas, varias veces al año, para ofrecernos sus productos según las estaciones del año. Y no olvidamos la tienda “Pasa a la siguiente” donde podemos “comprar gratuitamente” las ropas de las hermanas fallecidas.

En el séptimo piso, una pasarela, equipada con balancines y sillas de jardín nos permite juntarnos al aire libre y disfrutar de una naturaleza esplendida “echando un ojo” sobre la gran Montreal. Por el oeste de la isla, llegamos a ver la torre de la villa olímpica. Desde la fachada se ve la cúpula del Oratorio de San José y la torres de la universidad de Montreal.

Tres de nuestras hermanas están en la enfermería, en tres pisos diferentes. En cuanto a nosotras, las cuatro hermanas autónomas, estamos alojadas en el segundo piso, verdaderamente muy bien situadas para ir a la capilla, a la biblioteca, al servicio de salud, a la cafetería y para ir a por comida y para ir al aparcamiento exterior o a la parada del autobús.
No faltan las ocasiones para encontrar un lugar donde comprometernos en el Carrefour.

Sor Marie-Angele ha estado ocupada, a tiempo completo, en la planificación de las citas médicas en la enfermería, de unas 185 hermanas de la misma, no importa de qué congregación. Hace falta también encontrar acompañantes y negociar con la “oficina de viajes” para reservar chofer y coche. Además, una semana cada seis, ella distribuye la comunión en dos pisos, en las habitaciones de las enfermas. A lo largo de la semana, sor Lise visita algunas enfermas. Anima la misa comunitaria una vez por semana y participa también en la coral para los funerales de las hermanas de la Providence. Una semana de cada cuatro, Sor Lise y Sor Lucille aseguran la oración de vísperas que se escucha por la megafonía para cada enferma. Estamos inmersas en una atmósfera de vida religiosa y fraterna que da sentido a cada uno de nuestros días.

Es verdaderamente el quintuplo prometido por el Señor a quienes han dejado todo por seguirle. Dejar Valleyfield fue un duro golpe, pero ahora todas las hermanas están felices de que haya sido así.

Sor Suzanne vive sola en un apartamento cerca de los dominicos. Así, está cerca de su lugar de trabajo, ya que es la responsable de las Misiones Dominicas en Japón y en Ruanda-Burundi. Cada día, participa en la eucaristía y el oficio coral con nuestros hermanos. Viene a vernos al Carrefour cuando hay alguna visita especial, vive con nosotras los encuentros comunitarios y los días de fiesta.

S. Lucille Desponts, o.p.
Carrefour Providence
5655 rue de Salaberry, Montréal H4J 1J5
Tél. : (514) 564-1911
email : lucilledesponts@yahoo.ca