Llamada por el amor de Cristo, la
hermana que entra en la congregación quiere responder
a esta invitación. Con unas hermanas que han encontrado
en Jesucristo, la fuente de su dinamismo, el sentido y la finalidad
de toda su vida, se esfuerza pro vivir de este amor en una comunidad,
signo de la misericordia y de la fidelidad de Dios. La elección
de la vida dominicana responde a sus aptitudes y a una atracción
personal pro el servicio de la fe. Esta opción invita
a la hermana a emprender el camino con todo un pueblo, en el
seguimiento de Cristo.
Postulantado
El postulantado es un
período de descubrimiento y conocimiento mutuos. A lo
largo de esta primera experiencia la postulante profundiza en
su fe y se va iniciando en al vida común; las hermanas
le ayudan a discernir la seriedad de su vocación
Noviciado
El noviciado es el tiempo
fuerte de prueba que pone las bases de la vida religiosa dominicana.
Exige un cierto retiro para suscitar una adhesión cada
vez más profunda a la persona de Jesucristo. La maestra
de novicias se encarga de que las hermanas conozcan la historia
y el espíritu de la Orden y la historia de la congregación.
Juniorado
La profesión
temporal es el primer compromiso público en la Iglesia,
en seguimiento de Cristo, según el carisma de Domingo.
Une recíprocamente a la hermana y a la congregación
por un tiempo determinado. La consagra a Dios por el ministerio
de la Iglesia y le da todos los derechos y deberes determinados
en las constituciones.