8.ª crónica de la misión en Hontanas
Pues sí, bienaventurados los pies del mensajer@ que anuncian la paz y la alegría...
Eso es lo que hemos vivido esta semana en Hontanas estos días compartidos con Carmen, Marian y Victorinne haciendo comunidad, sintiendo a su vez la cercanía de los vecinos de esta hermosa tierra donde mana el agua viva por doquier.
No es fácil expresar en unas líneas lo vivido, sentido, y aprendido en estos días. Ha sído solamente una semana pero tan intensa y profunda que pareciera mucho más tiempo.
La comunicación entre nosotras ha sido muy fluída y profunda, sin « prisas » para la escucha tan ausente y necesaria en estos tiempos.
Los paisajes y silencios del pueblo nos ha permitido ahondar en nuestras búsquedas personales haciendo una vez más nuestra historia dentro de la Familia dominicana a la que pertenecemos.
El objetivo principal de esta experiencia ha sido encontrarnos todos los días con los diferentes peregrinos y peregrinas que pasan por Hontanas a descansar y tomar fuerzas para continuar al día siguiente su « camino trazado para Santiago », ellos nos ha regalado la oportunidad de conocer desde sus diferentes procesos, culturas, idiomas y edades la maravillosa y profunda aventura de hacer EL CAMINO.
Nosotras estábamos toda la tarde para ofrecerles masajes en los doloridos y cansados pies...
Comunicándonos bastante bien desde los diferentes idiomas de los peregrinos, siendo el mejor de todos nuestra alegría, acogida, respeto y delicadeza en nuestra invitación dónde la mayoría aceptaban muy agradecidos.
Esta actividad nos regaló a cada una intercambiar brevemente nuestras historias sorprendiéndonos mutuamente de las riquezas compartidas durante el masaje, sinceramente enriquecedor lo vivido.
Igualmente participaban con gusto a la breve oración en diferentes lenguas como en Pentecostés.
Doy gracias a Nelly y Ester de las Dominicas Romanas por invitarme y animarme a participar en esta experiencia e igualmente a Victorine, Marian y Carmen por hacer Camino en estos días.
Que Santo Domingo de Guzmán nos siga impulsando a contemplar y dar lo contemplado.
GRACIAS DE CORAZÓN.

