Canonización de nuestra hermana MARGARITA DE CITTÀ DI CASTELLO (Margherita della Metola – 1287-1320)

Publicado el : 4 de mayo

Carta del Maestro

Queridos hermanos y hermanas,

Con gratitud a Dios, dador de todos los bienes, mecomplace anunciar la inminente canonización (canonización equipolente) de nuestra hermana MARGARITA DE CITTÀ DI CASTELLO (Margherita della Metola – 1287-1320).

La historia de la nueva santa de la Familia Dominicana es desgarradora y conmovedora a lavez: nació ciega, tenía la columna vertebral deformada, un brazo malformado, una pierna más corta que la otra, se mantuvo oculta de las miradas indiscretas durante toda su infancia y más tarde fue abandonada por sus padres. Fue adoptada por una familia devota y cariñosa y se convirtió en terciaria dominicana (mantellata). Aunque parecía necesitada de obras de misericordia corporales debido a su condición física, la beata Margarita realizó inspiradoras obras de misericordia corporales: cuidó a los enfermos, consoló a los moribundos y visitó a los presos. Era como la viuda pobre de la parábola que daba generosamente aunque no tuviera casi nada (Lucas 21:1-4). La beata Margarita era ciega, pero veía la bondad en las personas; había nacido con una discrepancia estructural en la longitud de las piernas, pero caminaba con gracia, porque sabía que caminaba humildemente en la presencia de Dios. La beata Margarita amó con un corazón magnánimo aunque no fuera amada de niña. En verdad, era una “sanadora herida”, una persona con discapacidad que permitía a la gente ser mejor, una rechazada que acogía a los abatidos; de hecho, era una hermosa imagen del amor transformador de Dios.

La veneración de la Beata Margarita como santa mujer de Dios estuvo circunscrita a Italia y a la Orden Dominicana hasta el siglo XIX. Gracias a los miembros de la familia dominicana que promovieron su ejemplo de santidad, llegó a ser conocida y venerada no sólo en Umbría y en las Marcas en Italia, sino también en los Estados Unidos de América y en Filipinas.

A petición de la Orden, de fieles laicos, de religiosos y religiosas de todo el mundo, y de cardenales y obispos, el Papa Francisco ha aprobado la canonización equipolente de la Beata Margarita el 24 de abril de 2021. Agradezco a la Postulación de la Orden que, desde la época de fr. Innocenzo Venchi, O.P. a la de fr. Gianni Festa, O.P., ha trabajado con gran dedicación y diligencia para llegar a la canonización de nuestra hermosa y bendita hermana Margarita.

Algunos de ustedes se preguntarán: tenemos ya tantos santos, y nuestro calendario litúrgico está casi lleno de fiestas y memorias, ¿por qué seguimos promoviendo causas de santidad? Lo hacemos porque, como fr. Gianni no se cansa de recordarnos, “la santidad de estos hermanos y hermanas es un signo visible de la vitalidad y la actualidad de la Orden”. La canonización de Margarita de Castello representa para todos nosotros una renovada confirmación de que la vida dominicana, en toda su plenitud y riqueza, es verdaderamente un camino de santidad.

Por ello, pido a los priores provinciales y a los superiores de la familia dominicana que hagan circular esta carta, junto con la breve biografía de la nueva santa que la acompaña, en vuestras respectivas comunidades, especialmente en las casas de formación. En particular, os animo a uniros a nosotros en oración, cuando, en Città di Castello, en una fecha que se anunciará posteriormente, tendrá lugar la ceremonia oficial de inscripción de la beata Margarita en el libro de los santos, dentro de la celebración eucarística que presidirá el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.

Que Santa Margarita de Città di Castello interceda ante el Señor por toda la Familia Dominicana.

fr. Gerard Francisco Timoner III, O.P.
Maestro de la Orden